Wedding Planner Asturias

Boda en el Palacio de la Riega II

Os había enseñado la ceremonia el otro día y hoy os traigo la fiesta, porque las celebraciones son eso, una fiesta.

Meses antes ocurrió de todo, y es que siempre hay que visitar el sitio donde celebras la boda varias veces, sobre todo si es como en este caso un sitio con carpa, o rodeado de naturaleza.

La Riega, es un palacio instalado en un lugar de Gijón con unas vistas preciosas, llaman la atención, en donde la celebración de la boda tiene que ser en una carpa enorme, por lo que le dí una pequeña vuelta para acotar espacios y hacerla más acogedora para las menos de 100 personas que había allí.

Los invitados eran recibidos por un grupo de Jazz y por un ambiente que sinceramente, con el sol de julio que hacía, era muy especial.

El catering escogido en este caso: Avant Garde con Deloya a la cabeza.

Dentro del palacio, se había preparado un bodegón de recibimiento, donde se colocó el libro de firmas y varios objetos que los novios querían que estuviesen y que ellos mismos fueron comprando.

También estaba el protocolo de invitados, que con mucho mimo los novios habían hecho y que juntos, por sus trabajos, habían decidido que fueran científicos.

Una vez se pasaba a la carpa, se descubría el pastel. Cortinas para separar ambientes, banderines para marcar una zona de fiesta, y velas, muchas velas.

También quisimos poner una zona chill-out para que con todo lo preparado meses anteriores, la gente pudiera descansar.

En ella, hicimos un bodegón con cositas del trabajo de cada uno, y quedó muy especial.

Una de las sorpresas del día, era este muñeco de operación que habían diseñado con luz en la nariz y todo para todos los compañeros de trabajo de R, encantó a todo el mundo. El photocall se completaba con cositas de médicos…

La zona de comida, pues sólo se usó para eso, se acondicionó con el estilo buscado, neutro y rústico. Con el toque rosa que R tanto quería.  Los manteles, sillas, ¡¡todo cambiado!!

La mesa de los novios se colocó en el centro del salón, y así la sensación de acogedor fue mayor.

La tarde fue cambiando, y ya los novios dieron los regalos a los invitados, y empezó el baile.

Mientras fuera, se iba apagando la luz, y las velas hacían su función de iluminar el camino, paseos, etc…

Y cuando la gente se lo estaba pasando bien, y ya metidos en la boda, a tope, fuera íbamos preparando la cena, porque con esa noche tan bonita, no podía ser en otro sitio, a la luz de las velas y de la luna. Se pensó hacer así para aprovechar todo el exterior al máximo, pues es impresionante como os digo. Coloqué varias mesas unidas por el bodegón exterior que se había hecho, y una pizarra con lo que se iba a cenar.

Y el postre era especial. Isabel, de Aliter Dulcia preparó un montón de dulces entre tartas, brownies, etc…para colocar en el exterior y deleitar a los invitados como broche final. también colocamos la fuente para limonada que en este caso Isabel nos hizo su Pink Limonade y gustó muchísimo.

Y la tarta, obra de ella también, con flores de Pando, como el resto de las de la boda, fue colocada en el justo lugar para cortarla tras la cena, con esa baja cálida luz, fuera de lo convencional. No era de fondant, era aún más bonita.

Y después de todo esto, la gente siguió disfrutando de sorpresas, una piñata construida por los novios, o un mini concierto que dió M con cariño a sus invitados y en especial para R. Unos novios especiales, ¡¡¡de verdad!!!

Una boda preciosa. Si queréis ver mas fotos, os dejo el link al blog de F2Studio donde también hablan de esta boda.

¡¡Besos!!

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